Según datos del Ministerio de Educación el fracaso escolar en España pasó del 26,6% en el curso 1999-2000 al 30,8% en 2005-2006. El curso 1999-2000 coincidió con el fin de la implantación de la Ley de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE) y la finalización de las transferencias educativas a las comunidades autónomas.
Las regiones con mayor porcentaje de fracaso escolar son la Comunidad Valenciana (39,7%), Baleares (38%), Canarias (35,9%) y Andalucía (34%), además de Ceuta (52%) y Melilla (37,5%), según los últimos datos disponibles del curso 2005-2006. También se encuentran entre las comunidades autónomas con mayor porcentaje de fracaso escolar, por encima de la media nacional, Castilla-La Mancha (33,7%), Murcia (32,5%) y Extremadura (32,4%).
Las autonomías con menor porcentaje de fracaso escolar son Asturias (16,5%), el País Vasco (17%), Navarra (22,3%), Cantabria (22,4%), Castilla y León (22,5%) y Galicia (25,1%). En el grupo de menor porcentaje de fracaso escolar, por debajo de la media nacional, también figuran Cataluña (28,4%), La Rioja (28,6%), Aragón (29,1%) y Madrid (29,2%).
El incremento del fracaso escolar en el periodo indicado corresponde con una etapa de fuerte crecimiento económico -burbuja inmobiliaria- en España, en el que la tasa de empleo ha sido de las más elevadas. Hay quien ve en esta coincidencia la causa del fracaso escolar: el trabajo y el dinero fácil atraían más a los jóvenes que los libros o los profes.
No deja de ser relevante que entre las comunidades con mayor fracaso escolar estén aquellas en las que la construcción y el turismo han dominado el panorama económico.
España era el país que más cemento consumía en ese periodo, pero también el que más adolescentes expulsaba de las aulas.